Hidroeléctrica Porvenir II tampoco estará lista a tiempo

Los mayores tiempos de atención de la solicitud de licencia ambiental, producto de la transición del país hacia un esquema más exigente con la creación de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), llevaron a la compañía Producción de Energía S.A.S (Proesas) a notificar a las autoridades energéticas que no podrán cumplir con los compromisos de generación asociados a la hidroeléctrica Porvenir II, fijados para el año 2018.

La iniciativa, una de las ganadoras en la subasta del cargo por confiabilidad de enero del 2012 y que tendrá una capacidad de 352 megavatios de generación luego de una inversión calculada en 864 millones de dólares, lleva más de dos años tratando de obtener los permisos ambientales, sin éxito.

El presidente de Celsia, Juan Guillermo Londoño, explicó que si bien la nueva normatividad ambiental es más estricta y la compañía a su cargo respeta los requerimientos de las autoridades, para los proyectos que venían en curso no se adoptó un esquema de transición.

En enero del 2012, Celsia prometió comprar a la firma Integral las acciones de Proesas, entidad que a su turno tiene el compromiso de entregar la licencia ambiental, para que Celsia, a través de esta, inicie la construcción.

La decisión se tomó teniendo en cuenta que el proyecto se demora 8 meses en licitación y contratación, más 56 meses en construcción, para un total de 61 meses (cinco años), mientras que para atender el compromiso de generación quedan un poco más de cuatro años, si se comenzara hoy.

En consecuencia, Celsia pagará una garantía de 34.600 millones de pesos a la firma XM, que administra el mercado de energía, perdiendo la asignación de recursos del cargo por confiabilidad.

Sin embargo, Celsia sigue interesada en el proyecto, para lo que hay dos caminos. El primero es iniciar como planta anexa que va al mercado a ofrecer su energía, para lo cual hay que hacer un cierre financiero sin el cargo por confiabilidad que da el Gobierno. “Dadas las características del proyecto, su eficiencia y la necesidad de energía que se visualiza entre el año 2020 y el 2022, Celsia está convencido de que el proyecto tiene mercado y podrá apalancarse”, aseguró Londoño.

La otra vía es que si durante los próximos años hay una nueva subasta del cargo por confiabilidad, el proyecto se podrá postular nuevamente a estos recursos, que se asignan en una subasta.

Fuente: El Tiempo